sábado, 7 de julio de 2012
tú y yo
Ya paso un mes, yo y Frankie éramos muy buenos amigos, si le llamaba Frankie, era tan adorable.
- Gee, coge la pelota, corre cojela.
- No puedo correr más.
- Jope Gee, hemos perdido otra vez por tu culpa.
- Lo siento Frankie, pero a mí los juegos de correr no me van.
- ¿Cómo que lo sientes? No vale con un "lo siento" ¿tu ves a la gente que arregla sus problemas con decir "lo siento"?
- Vale, lo siento por decir lo siento.
- ¿Otra vez?
- Jajaja, Frankie me estas mareando.
- Corre Gee, corre si no quieres sufrir mi super ataque.
- ¿Cómo que tu super ataque? – Mientras decía esto lo vi correr hacia mí. - No, por favor no me hagas daño, socorro un loco viene hacia mí.
- ¡Yo no estoy loco!
- No que va. - en eso que Frankie aceleró más su velocidad y se tiró encima de mí.
- ¿Qué decías?
- Que estas como una cabra, acéptalo ya jajaja.
- ¡Gerard Arthur Way Lee, te vas arrepentir de lo que has dicho!
- Estoy temblando del miedo. - dije en tono irónico. - Para Frankie, me voy a mear jajaja.
- No pararé de hacerte cosquillas, me has llamado loco.
- Jajajajaja, enserio me voy a mear. - Frank sé hacia el sordo no paraba de hacerme cosquillas.
- Jajaja, eres muy gracioso Gee, pones una cara cuando te ríes.
- Déjame ya por favor.
- ¿O sino que?
- No sé, pero quita de encima.
- No quiero Gee.
- Por favor.
- No, no. - Frankie arrimó mucho su cara a la mía.
- Por favor. - Insistía, tenía su cara a pocos centímetros, me moría por besarle, ¿a, que no os lo e contado? Si, creo que me gusta Frank, es especial y se porta muy bien conmigo, pero no se lo podía decir, pensaba que el solo quería ser mi amigo.
- Gee... - vi como se puso muy rojo, y paró de hacerme cosquillas.
- ¿Qué pasa Frankie?
- Esque no sé... no estoy seguro.
- ¿Seguro? ¿Seguro de que? - Frank, acercó, mucho más su cara me miró a los ojos y me besó, mi corazón iba a mil, era un beso inseguro.
- De eso.
- Frankie...
- Te quiero Gee, joder, ¿no querías que te besará no? Si quieres lo olvidamos todo y seguim.. -Le puse un dedo en su boca.
- Shh, claro que quería, me moría de ganas, pero no sabía si tu querías.
- Te amo Gee.
- Y yo a ti tambien enano.
- Aunque sea 4 años menor que tú y mida 1,66 cm no soy enano.
- Si lo eres. Se puso a hacer pucheritos, él seguía insistiendo en que no era enano- Esta bien, no lo eres, ¿contento?
- Te quiero –exclamó formando una gran sonrisa en su cara.
- Eres tan perfecto.
- Y tú, venga vámonos.
- ¿Irnos dónde? Yo estoy bien aquí...
- Vamos, corre no me seas vago.
- Vale, voy pero ayúdame a levantarme.
- La edad, 4 años más se notan jajaja.
- Jajaja, muy gracioso, cojeme la mano chistoso. – Me extendió su mano, cuando le cogí la mano le estiré para que se cayera.
- ¡Maldito cabrón!
- Quien ríe el último ríe mejor.
- GERARD Y FRANK, ¿Dónde os habéis metido?
- Eh.. Pues que...
- La pelota se fue para el bosque, fui corriendo para ya y me caí, el vino conmigo y me intentó ayudar, no podía casi moverme, lo siento.
- No pasa nada, ir a vuestra cabaña y descansar.
- Vale, lo siento.
- Que no pasa nada, ¿no me has oído?
- Vale, tranquilo, vamos Frank.
- Gee, ¿cómo le has mentido a sí? Me lo e creído hasta yo, y se lo que ha pasado.
- Se mentir muy bien, a mis padres, les tenía que mentir muchas noches.
- Ah.
- Ya te contaré.
- Vale!
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario