- Oye Gee, lo siento.
- ¿Por?
- Si, no te hubiese entretenido, no estarías castigado..
- No pasa nada, me lo pasé muy bien.
- Pero, es que, me siento mal, porque si no hubiera ido detrás tuya, no te hubiera hecho cosquillas, y no habrías tardado tanto, y no tendrías que quedarte castigado, asido por mi culpa, lo siento Gee.
- Frankie, si no hubieras hecho todo esto no nos habríamos besado. No lo sientas, te doy las gracias, y quedarme castigado es un lujo, mira me quedo limpiando los cacharros de la cocina, cuando quiera puedo comer de lo que quiera jajaja.
- oh, si, lo del beso..
- ¿Qué pasa?
- Pues Gee, que yo, a ver..
- No me asustes, ¿lo hiciste sin pensar?
- No que va, es que, yo te quiero de verdad, osea, que, que quiero estar contigo, es que no se explicarme, ¿Me entiendes?
- ¿Qué te lo quieres tomar enserio?
- ¡ Si algo así!
- ¿Entonces, quieres salir conmigo?
- ¡Siii, claro que si! A ver, si tu quieres y eso.. Que podríamos salir, es que, Gee, uf, me pones mucho, no creo que sea normal lo que siento hacia ti, es como si alguien quisiera que nos juntemos, yo noto que te necesito a mi lado...
- Frankie, claro que quiero salir contigo.
- ¿Si? :D
- Si, pero eres muy pequeño, no se si soy un amor de que al mes se olvida...
- No, tú no, yo por ti siento algo, es algo especial.
- Vale, pero no me falles, por favor Frankie..
- No lo aré. Te quiero Gee. - y me dio un beso.
- Y yo a ti enano. - Le puse la mano en la cabeza y le rebolví el pelo.
- ¿Otra vez? ¡Qué no me llames enano!
- Me encantas.
- Y tú ami.
- Va siendo hora de ir a la cama, ¿No crees?
- Gee, tan pronto no, que aun no se sabe ni si estamos saliendo, jajajaja.
- Decía a dormir, idiota, ¿Y eso?
- Es que no me quedo muy claro.
- Pues, -Me puse de rodillas.- Frank Anthony Thomas Iero pricolo, ¿Quieres ser mi novio?
- Si, ¡Si quiero!
- Pues yo os declaro, novio y novio, los novios ya se pueden besar.
- ¡Qué bonito!
- Dedicarme un beso, Quiero un hijo vuestro.
- Bueno, ¿os podéis ir de aquí?
- No, es un momento muy bonito.
- Si, y vosotros lo fastidiáis.
- Oye, Gee. - se acerco Frank a mi oreja- lo que a dicho Bob, ¿Es lo que e oído?
- ¿Has oído que quiere un hijo nuestro?
- Si, eso he oído.
- Pues, si, lo has oído bien. - reí, a Frank se quedo con una cara de Pocker Face.
- Eh, Bob, te podrías ir yendo, ¿no?
- ¿Qué? ¿Por qué?
- Porque, ya son horas, y los monitores nos van a reñir.
- Es verdad, vamos Mikey.
- ¡Hasta luego chicos!
- Adiós Mikey.
- Adiós Bob.
- Gerard, voy a dormir, que tengo sueño.
- ¡Vale!
- Ems.. Una cosa.
- Dime.
- ¿Puedes dormir conmigo? Es que tengo miedo..
- Claro.
- Te quiero.
- Yo más.
- No.
- Sí.
- No.
- Sí.
- No.
- Sí.
- No.
- No.
- ¡Siii!
- Vale, si insistes, yo te quiero más.
- ¡No!
- Pero, si acabas de decir que si jajaja.
- Que te follen, a sido por tu culpa.
- ¿Y ahora me hechas ami las culpas? jajaja, muy mal Frankie, muy mal.
- ¡Buenas noches!
- Jajaja, me encantas enano.
Ya paso un mes, yo y Frankie éramos muy buenos amigos, si le llamaba Frankie, era tan adorable.
- Gee, coge la pelota, corre cojela.
- No puedo correr más.
- Jope Gee, hemos perdido otra vez por tu culpa.
- Lo siento Frankie, pero a mí los juegos de correr no me van.
- ¿Cómo que lo sientes? No vale con un "lo siento" ¿tu ves a la gente que arregla sus problemas con decir "lo siento"?
- Vale, lo siento por decir lo siento.
- ¿Otra vez?
- Jajaja, Frankie me estas mareando.
- Corre Gee, corre si no quieres sufrir mi super ataque.
- ¿Cómo que tu super ataque? – Mientras decía esto lo vi correr hacia mí. - No, por favor no me hagas daño, socorro un loco viene hacia mí.
- ¡Yo no estoy loco!
- No que va. - en eso que Frankie aceleró más su velocidad y se tiró encima de mí.
- ¿Qué decías?
- Que estas como una cabra, acéptalo ya jajaja.
- ¡Gerard Arthur Way Lee, te vas arrepentir de lo que has dicho!
- Estoy temblando del miedo. - dije en tono irónico. - Para Frankie, me voy a mear jajaja.
- No pararé de hacerte cosquillas, me has llamado loco.
- Jajajajaja, enserio me voy a mear. - Frank sé hacia el sordo no paraba de hacerme cosquillas.
- Jajaja, eres muy gracioso Gee, pones una cara cuando te ríes.
- Déjame ya por favor.
- ¿O sino que?
- No sé, pero quita de encima.
- No quiero Gee.
- Por favor.
- No, no. - Frankie arrimó mucho su cara a la mía.
- Por favor. - Insistía, tenía su cara a pocos centímetros, me moría por besarle, ¿a, que no os lo e contado? Si, creo que me gusta Frank, es especial y se porta muy bien conmigo, pero no se lo podía decir, pensaba que el solo quería ser mi amigo.
- Gee... - vi como se puso muy rojo, y paró de hacerme cosquillas.
- ¿Qué pasa Frankie?
- Esque no sé... no estoy seguro.
- ¿Seguro? ¿Seguro de que? - Frank, acercó, mucho más su cara me miró a los ojos y me besó, mi corazón iba a mil, era un beso inseguro.
- De eso.
- Frankie...
- Te quiero Gee, joder, ¿no querías que te besará no? Si quieres lo olvidamos todo y seguim.. -Le puse un dedo en su boca.
- Shh, claro que quería, me moría de ganas, pero no sabía si tu querías.
- Te amo Gee.
- Y yo a ti tambien enano.
- Aunque sea 4 años menor que tú y mida 1,66 cm no soy enano.
- Si lo eres. Se puso a hacer pucheritos, él seguía insistiendo en que no era enano- Esta bien, no lo eres, ¿contento?
- Te quiero –exclamó formando una gran sonrisa en su cara.
- Eres tan perfecto.
- Y tú, venga vámonos.
- ¿Irnos dónde? Yo estoy bien aquí...
- Vamos, corre no me seas vago.
- Vale, voy pero ayúdame a levantarme.
- La edad, 4 años más se notan jajaja.
- Jajaja, muy gracioso, cojeme la mano chistoso. – Me extendió su mano, cuando le cogí la mano le estiré para que se cayera.
- ¡Maldito cabrón!
- Quien ríe el último ríe mejor.
- GERARD Y FRANK, ¿Dónde os habéis metido?
- Eh.. Pues que...
- La pelota se fue para el bosque, fui corriendo para ya y me caí, el vino conmigo y me intentó ayudar, no podía casi moverme, lo siento.
- No pasa nada, ir a vuestra cabaña y descansar.
- Vale, lo siento.
- Que no pasa nada, ¿no me has oído?
- Vale, tranquilo, vamos Frank.
- Gee, ¿cómo le has mentido a sí? Me lo e creído hasta yo, y se lo que ha pasado.
- Se mentir muy bien, a mis padres, les tenía que mentir muchas noches.
- Ah.
- Ya te contaré.
- Vale!